
Madrid, 19 de octubre de 2002
Dr. Jorge Batlle
S/D
Con el máximo respeto, nos dirigimos al señor Presidente para interesarlo nuevamente en el destino de la ciudadana argentina María Claudia García Irureta Goyena de Gelman, dado el mérito indiscutible que usted ha tenido al convalidar el hallazgo de su hija, arrebatada a la madre mediante la complicidad entre integrantes de fuerzas de seguridad de las dictaduras de Argentina y Uruguay.
Como es de público conocimiento, María Claudia, de 19 años, sin militancia política, y con un embarazo avanzado de 7 meses, fue secuestrada en Buenos Aires en agosto de 1976 y luego trasladada ilegalmente a Montevideo por militares uruguayos. Conviene subrayar que, a la luz de los hechos, esta acción clandestina constituyó un secuestro de vientre llevado a cabo con el solo objeto de asesinar en Uruguay a una ciudadana argentina para quitarle el bebé. Como producto de la investigación realizada por el abuelo Juan Gelman y su esposa Mara La Madrid, la hija de María Claudia y Marcelo Ariel Gelman ha podido ser hallada en el Uruguay. No así los restos de María Claudia, condenada con esto a una doble muerte ignominiosa: es sin duda un derecho humano inalienable, propio de nuestra civilización y venido del fondo de los siglos, que todo ser humano fallecido tenga una sepultura pública para rendirle homenaje y guardar su memoria.
Tenemos el convencimiento de que el señor Presidente comparte nuestra idea de que este caso individual se inserta en una causa colectiva y en una deuda mayor con nuestras sociedades, por tratarse de heridas nacionales, de tajos en la memoria cívica que cuestionan la identidad de los pueblos si no cicatrizan.
Por todo ello, le solicitamos respetuosamente que arbitre todos los medios necesarios para ubicar en territorio uruguayo los restos de María Claudia Irureta Goyena de Gelman, una ciudadana argentina cuyo destino ominoso es sin duda una afrenta para nuestras sociedades: repararlo en algo, para su reposo y recuerdo, subrayaría el ejercicio de la dignidad característico de la Nación uruguaya. Reciba el señor Presidente las muestras de nuestra mayor consideración.